Las 3 Claves de una Buena Pieza de Contenido

escrito por  David Cantone

contenidoEl marketing de contenidos domina internet.

Se podría decir que nos encanta consumir contenidos.

Sí, hay mucha demanda pero también hay mucha competencia.

Millones de contenidos se publican cada día en internet (artículos en blogs, vídeos en YouTube, podcasts en iTunes, mensajes en redes sociales, etc).

De todos ellos sólo un bajo porcentaje funciona y cumple con su cometido.

Lo cierto es que no todo contenido sirve.

Existen 3 elementos imprescindibles que todo buen contenido debe tener. Si alguno de estos tres elementos falla rompe la ecuación y el resultado sale erróneo. No funcionan por separado. Han de estar los tres presentes.

Todos tus contenidos, ya sean escritos, vídeos o podcasts, deben tener estos tres elementos. A continuación te digo cuales son y cómo conseguir que estén presentes en tus contenidos.

1. Tu Contenido Debe Educar

Tu pieza de contenido debe educar, formar, instruir, como quieras llamarlo.

No basta con informar.

La diferencia entre informar y educar está en el valor del conocimiento que aportan:

  • El conocimiento que proviene de la información tiene muy poco valor. Nos sirve para conocer hechos o datos sobre un tema concreto, lo cual puede ayudarnos a tomar ciertas decisiones en el futuro, pero poco más.
  • El conocimiento que proviene de la educación, en el sentido de formación, es mucho más valioso. Es un conocimiento que podemos aplicar para mejorar los resultados que conseguimos en nuestra vida.

Esta diferencia en la valía del contenido no sólo interesa al visitante, pues del primero obtendrá poco valor y del segundo mucho, sino también al comunicador del mensaje, es decir, a ti. ¿Por qué?

La valía del contenido que se comunica se traspasa al comunicador.

El informador no es un experto, es un simple intermediario entre un mensaje y la audiencia. Por lo tanto, informar aprovecha poco a tus aspiraciones de convertirte en un profesional respetado y en un referente en tu nicho.

El educador, en cambio, con cada contenido que publica está reforzando su posición de experto en la materia que trata. Se convierte en la mente del visitante en un profesional de valor, al cual acudirá en caso de necesitar de nuevo su conocimiento (más contenidos, productos, servicios).

Así que cuando estés creando tu próxima pieza de contenido hazte estas preguntas:

  • ¿Esto que estoy explicando tiene una utilidad real?
  • ¿Cómo de valioso es este conocimiento para el visitante?
  • ¿Tiene este conocimiento relación con la materia por la que me interesa posicionarme como experto?

2. Tu Contenido Debe Entretener

Si tu contenido no entretiene no se consumirá por completo. El visitante leerá unas frases de tu post, verá unos segundos de tu vídeo o escuchará un rato tu podcast, y se irá, seguramente para no volver.

La tolerancia a lo aburrido nunca ha sido buena, por muy educativo que sea un material, pero es que cada vez lo es menos.

Con la extrema competencia de contenidos que hay hoy en día y las muchas distracciones que reclaman nuestra atención, el que no entretiene no tiene nada que hacer, está perdido. Nadie o muy poca gente estará dispuesta a consumir sus contenidos.

Cómo Hacer Contenidos Más Entretenidos:

  • Conviértete en un mejor comunicador. Es importante expresar las ideas de forma sencilla y clara, y a poder ser en un lenguaje llano de fácil comprensión. Si no te entiendo difícilmente puedo estar entretenido.
  • El contenido debe estar centrado en el visitante. En dos sentidos: (1) debe interesarle el tema que tratas; y (2), debes hablarle (o que lo parezca) a él o ella directamente, es decir, debe parecer una conversación entre dos personas, tú y tu visitante.
  • Evita lo monótono “despertando” la atención del visitante. A las personas nos cuesta mantener la atención en algo concreto durante largo (y no tan largo) rato, sobre todo si es monótono. Es como si la atención se fuera durmiendo poco a poco. Si se duerme del todo la hemos perdido. Por ello, hemos de despertarla a cada rato. ¿Cómo? De dos modos: (1) Lo que decimos y cómo lo decimos. Menciona cada cierto rato cosas que despierten el interés o la curiosidad del visitante; comunica tu mensaje con fluidez; con variaciones en el tono; gesticulando (si es vídeo); introduciendo silencios; y, en general, haciendo que tu contenido sea fácil de consumir. [Lectura recomendada: El Arte de Saber Escribir: 10 Consejos para una Escritura Fácil de Leer]. (2) Reiniciando la atención del visitante. Cuando algo se esté haciendo pesado por su monotonía rómpela introduciendo elementos nuevos que los visitantes no esperan. Estos elementos te servirán como tecla de reinicio, para que el visitante descanse y no se aburra, y para que sigas manteniendo su atención cuando prosigas con la explicación de tu contenido. [A modo de ejemplo, mira cualquiera de mis vídeos recientes en YouTube, casi todos tienen elementos de reinicio. En este vídeo hago un uso MUY evidente de este “reinicio” de la atención].
  • Cuenta historias. Comparte historias tuyas y de otros que ilustren los puntos que tratas en tu contenido. Las historias son entretenidas de escuchar y fáciles de recordar. [Lectura recomendada: El Arte de Persuadir Contando Historias].
  • Incluye imágenes. Te permiten romper el post en partes para hacer su lectura más amena y te ayudan a ilustrar los puntos que tratas en el post. Además, si haces un uso creativo de las imágenes podrás diferenciarte y destacar del resto de blogs de tu nicho. A modo de ejemplo, aquí tienes dos usos distintos que he hecho de las imágenes en mi blog: imágenes tipo cómicimágenes tipo croquis o diseño.

Hazlo como quieras, pero si tu contenido no entretiene no se consumirá y estarás reduciendo mucho el alcance de tus contenidos.

3. Tu Contenido Debe Inspirar

Y por último, tu pieza de contenido debe inspirar al visitante en su propio camino.

Todos necesitamos inspiración, que despierte en nuestra mente nuevas ideas que podamos utilizar o que nos anime a empezar un nuevo proyecto o a continuar con el que ya tenemos entre manos.

Con inspiración no me estoy refiriendo a motivarles para que hagan lo mismo que tú, sino a servir de chispa para que florezcan nuevas ideas en su interior acerca de lo que es posible para sus vidas, rompiendo las barreras o limitaciones de sus pensamientos.

Yo mismo, como ya he contado en otras ocasiones, cambié de trayectoria profesional en parte gracias a la inspiración recibida de otras personas, de sus historias y de los mensajes que estaban lanzando al mundo, sus contenidos.

Ellos fueron esa chispa para mí, y tú puedes ser la chispa para otros.

Un contenido que no inspira es como un contenido sin alma. Sí, está ahí y cumple con su función básica, pero nada más, no transmite sentimiento, está vació por dentro.

Cómo Crear Contenidos que Inspiren:

  • Siendo una persona inspirada y demostrando esa pasión en tus contenidos. La inspiración es contagiosa. Para ello, debes sentir que lo que estás haciendo es lo correcto para ti. Debe estar alineado tu “yo” (lo que realmente quieres hacer) con lo que haces.
  • Compartiendo historias personales tuyas o de otros. El visitante se identificará con alguna de esas historias y empezarán a surgirle ideas que le servirán para su propio camino. Por eso me gusta tanto hacer entrevistas, porque conozco de su efecto inspirador.

Así que ya lo sabes, una buena pieza de contenido debe educar, entretener e inspirar. Si falta alguno de estos tres elementos estará incompleta, y por lo tanto será menos valiosa tanto para el visitante como para ti, pues lo que publicas no deja de ser una extensión de tu persona, de quien eres y de lo que eres capaz.

Y ahora dime: ¿Añadirías algún otro elemento a esta lista? ¿Cuál? ¿Por qué lo consideras imprescindible?

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