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Cómo Ser Más Feliz

escrito por  David Cantone

como ser felizTodos queremos ser felices.

En esto creo que todos estamos de acuerdo.

Si lo piensas, cuanto hacemos tiene como último fin nuestra felicidad (y la de nuestros seres más queridos, con los que hemos desarrollado un estrecho vínculo afectivo).

Ahora bien, cuando ya entramos a analizar qué es la felicidad y el camino (o los caminos) para conseguirla, es cuando surgen las discrepancias. Hay tantas definiciones y teorías como personas poblamos la tierra.

Ahora bien, si le preguntas a alguien qué necesita para ser feliz (o para ser más feliz de lo que ya es) casi seguro que te responderá indicándote algo (material o inmaterial) que debe conseguir, algo que ahora no tiene, y que de conseguirlo seguro que sería más feliz que ahora.

En otras palabras, según esta visión, la felicidad se esconde tras la consecución de un objetivo, el cual no tardará en mostrarse insuficiente, surgiendo entonces como setas nuevos objetivos a conseguir, con la esperanza de hallar en ellos la felicidad que nos es tan esquiva.

El problema de esta visión de la felicidad es doble:

1. Estamos posponiendo la felicidad a un momento futuro, e incierto. ¿Es que ahora, en el momento presente, no podemos ser felices? ¿Tenemos que esperar a la consecución de un objetivo para serlo? ¿Qué pasa entonces si tardamos años en conseguir ese objetivo o si nunca llegamos a conseguirlo? ¿Y si, conseguido éste, no nos reporta la felicidad esperada?

2. Estamos asumiendo que la felicidad es externa a nosotros. La felicidad no nace en nosotros, sino que hemos de salir afuera a buscarla. ¿La encontraremos? No tenemos lo necesario, nos falta algo. El problema es que ese vacío nunca parece llenarse, al menos no con la consecución de esas cosas que pensábamos nos harían más felices.

Lo que hoy te traigo es algo radicalmente distinto: una manera de ser más feliz, que no tienes que posponer ni es incierta, pues la puedes poner en práctica ahora mismo y funciona, y para la cual no necesitas nada más de lo que ya tienes.

¿Cómo?

En este vídeo te muestro los resultados de un estudio que dan respuesta a esta GRAN pregunta.

Nota: Este no es el camino a la Felicidad sino el camino a ser más feliz, que es distinto.

Este artículo está compuesto de 2 partes: (1) el vídeo y (2) el texto que le sigue. Ambas partes son necesarias para sacarle el máximo provecho y deben ser asimiladas en orden (primero el vídeo y luego el texto). Si ya has visto el vídeo en YouTube entonces puedes pasar directamente a la segunda parte.

La Ciencia de la Felicidad

(Clica aquí para ver el vídeo en YouTube)


Y ahora, la segunda parte de esta entrada:

Para Ser Más Feliz Hay que Vivir Más en el Ahora

Seguro que has escuchado eso de “vive en el ahora y serás más feliz”. Está muy de moda últimamente, pero lo cierto es que hace miles de años esto ya se sabía, o al menos algunos lo sabían y lo enseñaban a sus seguidores.

No habites en el pasado, no sueñes con el futuro, concentra la mente en el momento presente”. Siddharta Gautama – Buddha.

Bueno, pues resulta que es cierto, y tiene su base científica. Divagar nos hace infelices, es decir, tener la mente en otro lugar en vez de atender a lo que estamos haciendo ahora mismo nos hace infelices. O lo que es lo mismo, vivir en el ahora y centrar nuestra atención en lo que estamos haciendo hace sentirnos más felices.

Pero si ese sentimiento de bienestar, al que algunos llaman felicidad, no es aliciente suficiente para ti, existe otra gran ventaja de estar más centrado y por más tiempo en el momento presente:

Ser más productivo y, por consiguiente, obtener mejores resultados de nuestra actividad y así poder tener una vida más exitosa y satisfactoria. Lo que se conoce como autorrealización o realización personal, camino por el que otros afirman se llega a la felicidad.

Por ello, si vivimos más en el ahora, de una forma directa e indirecta, nos dirigimos a una vida más feliz.

El problema es que los seres humanos divagamos, forma parte de nuestra naturaleza, y lo hacemos mucho. No podemos dejar de divagar, ni tampoco creo que fuera deseable, pero sí que podemos reducir el tiempo que pasamos divagando y mejorar nuestra concentración (atención centrada) en lo que hacemos en el momento.

¿Cómo?

No es fácil, pero puede hacerse.

Ahora te voy a enseñar cómo lo hago yo.

Cómo Estar en el Momento Presente: 5 Prácticas que Funcionan

La mente humana puede entrenarse para vivir más en el momento presente, para mantener nuestra atención más centrada y por más tiempo en lo que sea que estemos haciendo.

Como he dicho antes, no es fácil, pero ningún entrenamiento lo es. No conozco ningún mejor bien por el que luchar que la felicidad, así que veamos…

… Qué podemos hacer nosotros para vivir más en el ahora y así ser más felices.

1. Márcate una Hoja de Ruta

Coge cada mañana una hoja de papel y escribe:

(1) Qué tienes que hacer, (2) cuándo tienes que hacerlo y (3) durante cuánto tiempo.

Dedícale unos minutos a pensarlo bien, para no tener dudas después. Con que le dediques de 5 a 10 minutos será suficiente.

Lleva la hoja siempre encima, o tenla en lugar visible, a mano.

Una fuente importante de divagación es el no saber exactamente qué hacer a continuación. No sólo has de saber qué hacer, sino que además debes estar convencido de ello, de lo contrario surgirán dudas y otras posibilidades aparecerán. Sin darte cuenta, en vez de estar haciendo algo productivo, tendrás la mente perdida en un mar de pensamientos disputándose tu atención.

Si haces lo que digo eso no pasará, al menos no en la misma medida. Ahora tienes una Hoja de Ruta, ahora sabes claramente lo que has de hacer, cuando has de hacerlo y durante cuanto tiempo. Llegado el momento hazlo, lo dice el papel.

2. Reduce los Pensamientos Intrusivos

Los pensamientos intrusivos son una de las principales causas de que no estés en el momento presente, son pensamientos no solicitados que trasladan tu atención a otras cosas que han tenido lugar en el pasado, que proyectas que sucederán o que pueden suceder en el futuro, o bien ensueños en los que tu imaginación te transporta a un mundo de ilusión y fantasía (lo que se conoce como fantasear o soñar despierto).

¿El resultado? Al distraerte pierdes concentración en la actividad que estás realizando y tu rendimiento y productividad disminuyen.

Los pensamientos intrusivos no se pueden eliminar pero si los podemos reducir considerablemente con práctica y siguiendo estos sencillos consejos:

  • Ten siempre tu hoja de ruta.

La hoja de ruta, de la que hemos hablado antes, es clave para tener menos pensamientos no solicitados. Si sabes lo que has de hacer, cuando y por cuanto tiempo, eliminas muchas posibilidades que de otra forma estarían revoloteando por tu cabeza.

  • Reduce al mínimo los proyectos abiertos o las tareas pendientes.

Muchos de los pensamientos intrusivos provienen de otros proyectos que tenemos abiertos y de tareas que hemos dejado pendientes.

La solución: limita al mínimo el número de proyectos en los que estás trabajando y trata de no dejar tareas pendientes. Acaba cuanto antes lo que empieces.

Si has de trabajar en más de un proyecto, uno de los proyectos tiene que ser el  principal y el que se lleve la mayor parte de tu tiempo y trabajo, el resto deben ser secundarios o de menor exigencia. Yo no trabajaría en más de 3 proyectos a la vez.

  • Planifica tu proyecto o tarea incompleta.

Planificar con antelación la vía de acción que se seguirá para concluir el proyecto o la tarea incompleta nos ayuda a liberar espacio en nuestra mente para que nos centremos en la tarea que ahora tenemos entre manos.

Según un estudio (Masicampo & Baumeister, 2011), al permitir a los participantes preparar planes específicos para las tareas y proyectos inacabados, consiguieron eliminar las interferencias que estas producían en los sujetos cuando estaban realizando una tarea cualquiera.

El grado de efectividad de esta medida aumentaba según la seriedad de los planes de los participantes. Es decir, un plan poco concreto y poco probable no tendrá el mismo efecto que uno bien definido y creíble.

  • Escribe estos pensamientos no solicitados en un papel.

Traslada el pensamiento al papel y déjalo ahí. Tiene un efecto liberador. Ya no hace falta que cargues con el pensamiento, está en el papel. Ya lo tratarás en otro momento, cuando hayas dejado de hacer lo que sea que estés haciendo.

Lectura relacionada: Cómo Liberar Tu Mente de Pensamientos Intrusivos

3. Regresa al Presente

Cada vez que te encuentres divagando regresa al momento presente y centra tu atención en la actividad que estabas haciendo.

Utiliza una palabra o frase para regresar al ahora y concentrarte. Puedes hacerlo mentalmente o en voz alta, según la circunstancia en la que te encuentres.

Por ejemplo:

Céntrate, David Céntrate“.

Puedes incluso utilizar las manos para enfatizar lo que estás diciendo o pensando. Idea un gesto con las manos que signifique para ti “estar centrado en el ahora”.

En mi caso, pongo las manos con las palmas abiertas una frente a la otra, a la altura de mi rostro y a unos centímetros de distancia de este y las muevo a la vez con un gesto rápido y corto hacia adelante. No tienes porque utilizar mi gesto. Cualquier gesto que signifique para ti “estar centrado en el ahora” servirá.

Lectura relacionada: 5 Posturas para Mejorar Tu Rendimiento

4. Fija Tu Atención a un Objeto en Reposo

Si encuentras que no hay manera de que centres tu atención en lo que estás haciendo y tu mente se pone en modo divagación a cada rato, prueba esto:

Mira un objeto que tengas cerca y que esté en reposo (que no se mueva). Fija tu atención en este. No hagas nada, simplemente mira el objeto y no pienses nada. Relaja tu mente. Deja que la quietud del objeto serene tu mente. Hazlo durante unos segundos. Cuando tu mente esté tranquila y sin pensamientos luchando por tu atención, regresa a lo que estabas haciendo y concéntrate en ello.

Verás como ahora estás más centrado y con menos distracciones.

Si es un objeto que te reporta bienestar y serenidad el mirarlo mejor todavía, por ejemplo, un cactus o una pequeña planta que tengas en tu mesa.

5. Desarrolla el Hábito de la Meditación

La meditación mejora nuestra capacidad de concentración, aparte de otros muchos beneficios tanto psicológicos como físicos. Múltiples estudios de psicología y neurología como este (Pagnoni G., 2012), este (Jha AP et al., 2007), y tantos otros, así lo demuestran.

El cuerpo se entrena con ejercicio, y la mente también. Este es el ejercicio básico para una mente más centrada: meditar.

No hace falta ser monje y vivir en el Tíbet para disfrutar de los beneficios de la meditación. Lo que quiero decir es que los resultados se empiezan a notar pronto, más pronto incluso de lo que puedas imaginar, tal y como sugiere este estudio (Yi-Yuan Tang et al., 2007) en el que identificaron mejoras significativas en la atención de los participantes (además de otros beneficios para la salud) tan sólo con 20 minutos de meditación durante 5 días.

¿Quieres implantar el hábito de meditar en tu vida?

Lo que yo te diría: hazlo simple.

  • Busca un hueco en tu día en el que haya silencio y nadie te interrumpa.
  • Si puedes practicar cada día y hacerlo a la misma hora mejor, así creas una rutina, la cual te facilitará el camino para que termine convirtiéndose la práctica de meditar en un hábito.

Cómo meditar (para principiantes):

  • Siéntate cómodamente.
  • Relaja cuerpo y mente.
  • Concentra tu atención en algo, por ejemplo, tu respiración.
  • Empieza por 2-5 minutos y, con el tiempo, a medida que te sientas cómodo alarga tus sesiones progresivamente (a 10 minutos, luego a 15, a 20… y lo que tú quieras).
  • Cuando tu mente divague mientras medites, cosa que pasará (mucho!), trata de no juzgar esos pensamientos, están ahí, obsérvalos como si fueran ajenos a ti. Deja que tal y como llegaron se vayan, sin ruido. Con suavidad, haz que tu atención regrese al estado de concentración previo a la interrupción, en este ejemplo, que tu concentración regrese a tu respiración.

Con el tiempo puedes expandir tu práctica de la meditación a nuevos horizontes, tanto de exigencia como de complejidad, pero, por ahora, lo primordial es hacerlo simple, para que se forme el hábito.

Al igual que nadie empieza levantando 50 Kg en el gimnasio, nadie nace siendo Buddha, así que empieza tan simple como puedas, y poco a poco ve progresando.

La Felicidad No Es un Destino

La idea aquí es clara: la felicidad no es un destino, o la consecución de un objetivo, sino un camino. La felicidad no es mañana sino hoy. La felicidad no está afuera sino dentro nuestro.

De lo que aquí hemos hablado no es del camino a la Felicidad sino del camino a una vida más feliz.

Ya sea porque vivir en el ahora produce en nosotros un estado de armonía interna y sentimiento de bienestar, o porque nos acerca a nuestra realización personal, esta es una práctica a la que todos deberíamos prestarle atención (y nunca mejor dicho :)).

No es fácil, nuestra mente se resistirá, pero, al igual que fortalecemos nuestros músculos haciendo ejercicio físico, podemos fortalecer nuestra mente haciendo ejercicio mental.

Ahora Te Toca a Ti

Te he explicado 5 prácticas que utilizo yo para vivir más en el momento presente, ahora me gustaría saber cómo lo haces tú. Comparte debajo en los comentarios tu experiencia con esta idea de “vivir más en el ahora”, con tu práctica de la meditación y cualquier otro método qué utilices para vivir más centrado en el presente.

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